Fernaud abre en Malasaña con una taberna atlántica y vinos volcánicos
Fernaud, la nueva taberna atlántica de Eduardo Fernaud, abre en Malasaña, Madrid, en octubre de 2026 con cocina de raíz canaria y vinos volcánicos.
Fernaud ya está en marcha en Malasaña. El nuevo local de Eduardo Fernaud, en la calle Colón, plantea una taberna contemporánea que toma como punto de partida Bajamar, en el norte de Tenerife, y lo traduce en una carta pensada para compartir y una selección de vinos donde pesa la influencia del Atlántico.
La apertura llega a un Madrid especialmente activo en nuevas barras y casas de comidas con identidad propia. En este caso, el hilo conductor no es una cocina regional cerrada, sino una manera de comer y beber que conecta Canarias con otras orillas del océano, de Galicia a Portugal, pasando por Cádiz o el País Vasco.
Fernaud: una taberna atlántica con raíces en Tenerife
El proyecto nace de un imaginario muy concreto: el de Bajamar, pequeño enclave costero tinerfeño del que procede la familia del fundador. Esa memoria aparece en el local de forma visible, con una fotografía del abuelo de Eduardo Fernaud tomada en 1937, y también en la forma en que se articula la propuesta: barra central, ambiente informal y una cocina concebida para reunirse alrededor de la mesa.
Más que reproducir recetas de forma literal, Fernaud trabaja una idea de hospitalidad heredada del entorno familiar y la lleva a una taberna madrileña de hoy. El resultado es un espacio que mira al mar sin convertirse en un ejercicio de nostalgia.
Una carta para compartir entre Canarias y otras costas
La cocina de Fernaud arranca en Canarias, pero no se queda ahí. En la carta conviven platos que remiten directamente al recetario isleño con otros bocados vinculados a despensas y barras de territorios atlánticos de la Península.
Entre las propuestas aparecen las garbanzas de guachinche, la presa ibérica con salsa de frutas secas —una receta familiar recuperada para el proyecto—, gildas, anchoas de Santoña, brioche de sardina, brioche de txangurro, ensaladilla, quesos isleños o alcachofas con crema de almogrote de La Gomera. También se suman vieiras, tomate con maracuyá y unas papas arrugadas reinterpretadas con un guiño al universo de las bravas.
La lógica de la carta es la del centro de mesa y el picoteo largo, más cercana al tapeo que a un recorrido cerrado. En ese sentido, enlaza con la vitalidad que siguen mostrando las aperturas madrileñas centradas en formatos informales, como ya se ve en Chalaco: así es el nuevo restaurante del Callao en Madrid o en 5 Gallos abre en Madrid con cocina vasco-mexicana y coctelería propia.
Vinos atlánticos y volcánicos como eje de la propuesta
Si la cocina define el carácter del bar, la carta líquida ocupa un lugar central en Fernaud. La selección pone el foco en pequeños productores, variedades singulares y vinos marcados por la influencia atlántica, con perfiles frescos, minerales y salinos.
La bodega recorre distintos territorios con presencia de albariños de Rías Baixas, godellos de Ribeira Sacra, vinos vascos elaborados con Hondarrabi Zerratia, referencias de Gredos, etiquetas portuguesas y una representación destacada de Canarias. Entre las botellas señaladas en la propuesta figuran Benje blanco y tinto, de Envínate; Vino Atlántico, un txakoli de Península Vinicultores; y Saroto, un palhete portugués.
Para quien siga la pista a los bares donde el vino tiene un papel protagonista, la apertura dialoga con tendencias que también hemos abordado en Bistró Place, desde el interés por las cartas especializadas hasta formatos de consumo más desenfadados, como en Los jueves saben a vino y suenan a vinilo en Parking Pizza Castellana.
Un interiorismo que actualiza la taberna
El diseño del espacio lleva la firma de Fernando Sánchez Herrero y parte de una idea clara: actualizar el imaginario de la taberna sin convertirlo en decorado. La barra ocupa el centro del local, tanto en lo físico como en lo conceptual, y la paleta se mueve entre tonos vino, marrones y referencias volcánicas.
Materiales cálidos, iluminación contenida y algunos guiños discretos a Tenerife completan el conjunto. Entre ellos, la incorporación de un tejido procedente de un traje tradicional de Tegueste, integrado en un interiorismo que busca construir identidad sin subrayados excesivos.
En un barrio donde conviven cafeterías, bares de vino y nuevas aperturas de perfil gastronómico, Fernaud se suma con una fórmula reconocible: cocina para compartir, memoria familiar y una lectura atlántica de la taberna madrileña.

Preguntas frecuentes
¿Dónde está Fernaud?
Fernaud está en la calle Colón, 14, en Madrid, en el barrio de Malasaña.
¿Qué tipo de cocina ofrece Fernaud?
Propone una cocina de raíz atlántica con punto de partida en Canarias y platos pensados para compartir.
¿Qué peso tiene el vino en Fernaud?
La carta de vinos es uno de los ejes del proyecto, con foco en pequeños productores y referencias atlánticas, volcánicas y salinas.


