· El chef Víctor Camargo presenta un nuevo proyecto con el que desafiar a los estómagos más exigentes con un menú cerrado a la carta con influencias chinas, indochinas y japonesas.
· El nigiri de foie caramelizado con salsa casera de anguila y frambuesa liofilizada o el black dumpling relleno de morcilla frita en el wok con cebolla caramelizada son parte de las elaboraciones que se pueden disfrutar en Genko.
La gula es uno de los siete pecados capitales- o eso dicen- y se comprende como el apetito excesivo o el gusto desmesurado por la comida y/o bebida. El chef Víctor Camargo ha hecho de este pecado todo un acto de reivindicación y lo ha homenajeado con Genko, su nuevo proyecto de menú a la carta y templo de la cocina china, indochina y japonesa en Madrid.
Víctor Camargo, el que fuera chef de BAAN y responsable de otras propuestas como Salmón Gurú y Viva Madrid, vuelve a sorprender con un concepto de altura que permite ser más libre y probar platos que igual en otros lugares uno no se atrevería. A elegir entre 28 platos diferentes, que cambian cada dos meses, el chef busca ofrecer calidad, creatividad y una experiencia inolvidable en formato festín.


La carta, dividida en cinco secciones, es el billete con el que iniciar este viaje de degustación libre que incluye todos los pases y que, además, pueden repetirse sin límite. Para abrir boca, se pueden encontrar las coliflores asadas en especias orientales con salsa india de yogurt, menta y pepino o unas sabrosas zamburiñas a la brasa con salsa ponzu y cebolleta fresca. Uno de los puntos fuertes de la propuesta son los dim sum de elaboración propia que, desmarcándose de los clásicos rellenos, presentan alternativas como los jiaozi de langostinos guisados en salsa chilli crab al jerez con emulsión de chipotle, los xiao long bao de oreja de cerdo a la plancha con romescu coreano y ali oli cítrico o un sorprendente black dumpling relleno de morcilla frita en el wok con cebolla caramelizada.
Entre los nigiris y uramakis que se pueden encontrar destacan el nigiri de vieras con emulsión cítrica y escamas de pan japonés; el nigiri de foie caramelizado con salsa casera de anguila y frambuesa liofilizada; para seguir con el uramaki spicy tuna con kimuchi al chipotle, uramaki dragón o la opción vegetal con futomaki vegetal de aguacate, pepino, goma, wakame, lechugas takwan y zanahoria.


Por su parte, la sección de brasas, wok y curry ofrece clásicos como el sando de cordero cocinado a baja temperatura en salsa de cacahuete en pan brioche y queso de cabra fundido, el pad thai de pollo y langostinos con vegetales de temporada, fideos frescos de arroz y cacahuetes garrapiñados o el exótico curry verde thai con medallón de rape a la brasa, brócoli confitado y coco tostado.
El broche dulce de la propuesta lo ponen los postres con la torrija infusionada en leche de rosas y crema de frambuesas o un clásico coulant de chocolate.
Y como no hay nada mejor para terminar de pecar que un buen cóctel, Genko cuenta con una carta con tragos que destilan influencias asiáticas como Suspiro del Dragón, a base de ginebra japonesa, rosas, mandarina y un toque de limón, fresco y cítrico; el Buda, con sake, tequila, puré de frambuesas y zumo de lima o el Colada por Ti, una mezcla de ron, sirope de coco y piña y zumo de limón, una alternativa de lo más tropical.
Genko es sin duda libertad, creatividad y una oportunidad excepcional de transgredir a través de un recetario exótico al servicio de un producto nacional excelente.
Sobre Genko
Genko, el nuevo proyecto del chef Víctor Camargo, ofrece una opción de menú cerrado con influencias chinas, indochinas y japonesas para deleitar a los estómagos más exigentes. Una propuesta que permite ser más libre y atreverse a probar con posibilidad de repetir sin límite.
Sobre Víctor Camargo
El madrileño Víctor Camargo se encuentra detrás de la propuesta de Genko como chef del proyecto. Formado en la Escuela Superior de Hostelería de la Comunidad de Madrid y también en los fogones de Sudestada, Viavélez, Mugaritz, Casa Bonay y BAAN, este joven chef plantea una cocina pensada para ser libre y escoger platos que en otra ocasión el comensal no se atrevería a probar. Para ello, la carta de Genko parte de productos locales y reconocibles al servicio de técnicas de las regiones chinas, indochinas y japonesas.
