· Ubicado en pleno corazón del barrio de Salamanca, este proyecto representa la expresión más personal de los hermanos Javier y Paco Aparicio. El restaurante celebra su rica historia familiar con nueva carta que entrelaza la tradición castiza y los vibrantes sabores de Iberoamérica.
· Además, su barra gastronómica permite disfrutar de una experiencia más informal, con una selección de bocados que se complementan con las más de 70 referencias de su bodega. Entre las elaboraciones, destacan sus famosos torreznos, los buñuelos de bacalao o los clásicos huevos rellenos, ahora también en ración.
La Raquetista en La Habana, el proyecto más personal de los hermanos Javier y Paco Aparicio, sigue consolidándose como un referente gastronómico en el barrio de Salamanca. Este restaurante rinde homenaje a la historia de su familia, reflejando los viajes de sus antepasados raquetistas y pelotaris por las Américas a través de una carta que combina la tradición castiza con sabores de Iberoamérica. Cada plato es una celebración de su legado y una invitación a un viaje culinario lleno de emoción y recuerdos.
De cara al verano, los hermanos Aparicio lanzan nuevas elaboraciones, representando una exploración fresca de sabores que complementan con la rica herencia iberoamericana, entre los que destacan el salpicón de lechón, el ceviche caribeño, las carimañolas cartageneras de queso, el aperitivo madrileño y los huevos de la tía Espe. Continúan sus clásicos e imprescindibles, como los torreznos, los buñuelos de bacalao, el canelón de pularda, los garbanzos con butifarra, setas y foie, los callos a la madrileña y el dim sum de txangurro. Por otro lado, mantienen la sección de Nuevo Mundo, que evoca los sabores tradicionales de Iberoamérica, como los tostones con ropa vieja cubana, el tiradito de pargo y el saam latino de cochinillo ibérico y barbacoa de guayaba.


Asimismo, La Raquetista en La Habana reivindica la barra gastronómica como la opción perfecta para quienes buscan disfrutar de una experiencia gastronómica relajada y más informal, pero manteniendo unos estándares de calidad y variedad. Como novedad más destacada, llega a la carta de la barra el aperitivo madrileño, con una combinación de clásicos como los huevos rellenos, el torrezno y la gilda. Además, los huevos de la tía Espe, emblema de la casa, se pueden pedir como ración para compartir.
La propuesta de la barra se enriquece con una carta de vinos excepcionalmente amplia, que incluye más de 70 referencias de 38 DO diferentes. Más allá de los vinos tradicionales, los clientes pueden disfrutar de una selecta variedad de fortificados de Jerez, manzanillas y champagnes, además de vinos procedentes de otras regiones. Esta selección ha sido diseñada para ofrecer el maridaje perfecto para cada plato, elevando la experiencia gastronómica a un nivel superior. La atención al detalle en la elección de los vinos refleja el compromiso de La Raquetista en La Habana con la excelencia y la calidad en todos los aspectos de su oferta culinaria.

Otra de las características más destacables de La Raquetista en La Habana y que se ha consolidado durante estos casi dos años es su oferta de desayunos, disponibles de lunes a viernes. Desde el clásico café con churros o el pincho de tortilla, pasando por la tostada de tomate y jamón, hasta platos más elaborados, como los huevos pericos con bacon y aguacate o el plato costeño con huevo frito, carimañolas, tostones y arepas.

La Raquetista en La Habana cuenta con un comedor amplio vestido con manteles blancos, decorado con materiales naturales y colores arena que crean un ambiente fresco y acogedor. El mobiliario, la vegetación, la música y una iluminación adaptable según el momento del día convierten el espacio en un lugar vivo y dinámico.
Como parte del interiorismo, merecen mención especial dos cuadros elaborados por el propio Paco Aparicio con los corchos de las botellas de vino, que adornan las paredes del restaurante. Uno de ellos retrata a su abuela, evocando la tradición y la historia familiar, mientras que el otro representa a una raquetista, honrando la pasión y el legado deportivo que forman parte del ADN del lugar. Estas obras no solo añaden un toque personal y emotivo a la experiencia gastronómica, sino que también enriquecen el ambiente cultural del restaurante, haciendo de La Raquetista en La Habana un destino aún más memorable para quienes lo visitan.


Por su parte, la amplia terraza, ubicada en plena calle Juan Bravo y con capacidad para 40 comensales, ofrece un entorno ideal para disfrutar del buen tiempo mientras se saborean los exquisitos platos y vinos del restaurante.
Con La Raquetista en La Habana, los hermanos Aparicio cuentan ya con cinco restaurantes en algunas de las mejores zonas de Madrid: Cachivache Serrano, Cachivache Montecarmelo, La Raquetista, Salino y La Raquetista en La Habana. Todos ellos comparten una misma filosofía: una cocina sólida y original, una bodega selecta y precios razonables. La Raquetista en La Habana aporta frescura y sazón al barrio de Salamanca, consolidándose como un referente gastronómico en Madrid.

Sobre los hermanos Aparicio
Los hermanos Aparicio, el dúo perfecto formado por Javier, chef y director gastronómico con más de 25 años de experiencia en el sector, y Paco, exdirector de comunicación, ingeniero y sumiller, han dejado una huella profunda con sus renombrados restaurantes: Cachivache Serrano, Cachivache Montecarmelo, La Raquetista, Salino y La Raquetista en La Habana. Mantienen viva la tradición familiar que ha recorrido medio mundo, asegurando que cada plato lleve consigo su legado único. Su habilidad para reinventar los clásicos de la capital, combinando sabores contemporáneos con la esencia de la cocina tradicional, los distingue como referentes del sector. Admirados por su compromiso con la excelencia y la innovación, los hermanos Aparicio ofrecen una experiencia gastronómica que va más allá de la comida, inspirando a través de cada creación.

