· Ambrose & Paubet, que abarca siete variedades de caviar diferentes, es el reflejo del compromiso con la calidad y la autenticidad, elevando el lujo desde la forma más pura, humilde y natural.
· Rubén Fenollar, embajador y colaborador de Ambrose & Paubet galardonado como mejor chef privado de España 2024/25, y Pablo Monsalve, Caviar Master de la marca, comparten una guía de recomendaciones para servir y degustar este producto tan codiciado.
En las cristalinas y semisalvajes aguas de glaciares naturales en los Alpes suizos se crían los esturiones de los que nace Ambrose & Paubet, un caviar que condensa en cada grano tradición, pureza y el saber hacer de quienes entienden que el lujo reside en la honestidad. Fruto de un inmenso respeto por el producto y conscientes de la importancia de su correcta presentación y servicio, Rubén Fenollar, embajador y colaborador de Ambrose & Paubet y reconocido como mejor chef privado de España 2024/25, y Pablo Monsalve, Caviar Master de la marca, comparten una guía de recomendaciones que garantizan no solo la frescura y el sabor perfecto del caviar, sino la manera más adecuada de disfrutarlo.
“El caviar debe servirse de forma que resalte su calidad, adaptándose a las características del entorno y al concepto del servicio”, explica Rubén Fenollar. Para presentarlo, se recomienda hacerlo en su lata original sobre una base de hielo pilé, que garantice la temperatura óptima. Si se acompaña con otros alimentos, es recomendable servir al instante del consumo, al menos 5-10 gramos por persona. Por otro lado, es fundamental emplear recipientes y soportes neutros que preserven la integridad y no alteren su sabor, como el nácar, vidrio o loza de alta calidad. Los metales preciosos puros, como la plata de Ley, también son materiales ideales para realzar el producto, mientras que metales reactivos, maderas, plásticos o lozas con grano grueso se deben evitar.
Para lograr una experiencia ideal, la medida y el control de cantidades es clave. “El tamaño de la porción y el formato de presentación depende del contexto y del equilibrio degustativo del plato”, asegura Fenollar. Para platos donde el caviar se combina con otros ingredientes, deben servirse al menos 5-10 gramos por persona, en tapas o como parte de un aperitivo, la cantidad varía entre 2-3 y 5 gramos, mientras que para una degustación se recomienda consumir entre 10 y 20 gramos. Para potenciar su sabor, los alimentos y bebidas que acompañen al caviar deben complementar, sin enmascarar sus matices. Se deben evitar condimentos fuertes o sabores intensos que puedan interferir con la sutileza del caviar.
Ambrose & Paubet se distingue por ofrecer caviar de especies puras y sin hibridar, destacando el meticuloso proceso de producción de sus siete variedades de caviar. Desde el crecimiento de los esturiones en un entorno controlado, pasando por la extracción del caviar cuando el huevo ha alcanzado su tamaño máximo hasta la salazón y maduración en frío negativo, donde madura de cuatro a seis semanas otorgando la textura característica a cada especie.
“La cata del caviar es un proceso complejo que se desarrolla en tres etapas”, explica Pablo Monsalve, Caviar Master de Ambrose & Paubet. “En primer lugar, se produce la inspección sensorial externa, que evalúa el enlatado, la apariencia y el aroma del producto. A continuación, una segunda fase en boca, que permite apreciar la firmeza y las primeras notas de sabor para finalmente en una tercera etapa, terminar rompiendo los granos en el paladar y así degustar todos los matices y peculiaridades de cada especie, al igual que sus aromas”, añade Monsalve.
Ambrose & Paubet no solo vende caviar, sino que invita a descubrir un ritual de disfrute, donde servir y degustar caviar requiere atención a cada detalle, desde la elección del recipiente hasta el conocimiento profundo de su proceso de producción.
