· Playing Solo presenta su menú de otoño, que refleja la esencia de su cocina, uniendo tradición y creatividad con claras influencias de la cocina kaiseki y un profundo respeto por el producto de temporada.
· La propuesta gastronómica diseñada por el chef Luis Caballero es una oda a la naturaleza y al cambio de estaciones con platos como el hamachi con ponzu tatemado, el yasahi dashi de hongos, el espectacular chawanmushi con espinacas, amontillado y almendras o el puchero ai-gohan, su propia versión del cocido madrileño, entre otros.
Playing Solo, el restaurante ubicado en el barrio de Malasaña dirigido por el chef Luis Caballero, presenta su nuevo menú degustación de otoño, una propuesta gastronómica que refleja la esencia de su cocina, uniendo tradición y creatividad, con claras influencias de la cocina kaiseki y un profundo respeto por los productos locales y de temporada.
Para Luis Caballero, Playing Solo es mucho más que un restaurante, es su taller personal, el lugar donde puede crear cada día y diseñar nuevas elaboraciones que representan su aportación a la gastronomía. La filosofía del restaurante gira en torno a la cercanía con un servicio acogedor y personalizado, donde Luis supervisa cada detalle, desde la preparación hasta la presentación de los platos. Así, con un enfoque muy personal, cercano y artesanal, el chef defiende una propuesta culinaria única.


En este sentido, el menú de otoño es una oda a la naturaleza y al cambio de estaciones con una combinación equilibrada de sabores. Siempre respetando el producto de temporada y local, como en este caso las setas y la caza, la propuesta abraza la técnica kaiseki utilizando ingredientes europeos de calidad, ofreciendo un viaje entre culturas.
El menú comienza con la esfera con gel de sake, una explosión de frescura, y el parfait con merengue, piel y sumaque a los que le siguen platos como el hamachi con ponzu tatemado, el yasahi dashi de hongos, elaborados siguiendo técnicas puras y tradicionales de la cocina japonesa, y el espectacular chawanmushi con espinacas, amontillado y almendras. La propuesta continúa con el ciervo con amanita cesárea, sopa windsor y chantilly y con el puchero ai-gohan, una versión del cocido madrileño.

Como platos principales, el chef sugiere su reinterpretación de la clásica trucha al jamón, presentando una trucha acompañada de pepinillo, takuan, papada, alcaparras, ikura y un toque de sake y, para el segundo pase, ofrece su exquisito pato azulón: primero, la pechuga servida con higos e hinojo, seguida de un delicioso canelón con bechamel elaborada con el caldo del guiso.
El toque dulce viene de la mano de la ciruela roja con té negro y toffee, un postre ligero y ácido que realza el valor del producto de temporada, junto a la bavaroise de té matcha, un clásico de la repostería moderna japonesa elaborado siguiendo técnicas francesas.
Además, el compromiso de Playing Solo con la sostenibilidad es claro, el chef trabaja bajo el concepto “from nose to tail” maximizando el uso de cada ingrediente y minimizando los residuos.
Diseñada para elevar la experiencia, su carta líquida ofrece una cuidada selección de entre 150 y 180 referencias que van variando cada temporada, seleccionadas personalmente por el chef, que también ejerce como sumiller. La carta, que se centra en vinos de pequeños viticultores y sakes, ofrece referencias como Guímaro de la DO Ribeira Sacra, Suertes del Marqués de viñedos ubicados en el Valle de la Orotava en Tenerife y sakes como Kaiun y Sohomare, que complementan a la perfección los sabores de cada plato elevando la experiencia.


El nombre del restaurante, Playing Solo, que se inspira en la pasión del chef por la música de jazz y su admiración por artistas como Miles Davis o Charlie Parker, famosos por sus solos, refleja a la perfección su esencia en cada plato. Igual que en un solo de jazz, cada elaboración que se sirve en el restaurante es una interpretación libre y personal del chef.
Con inspiración en las barras de sushi de Japón en las que el chef cocina frente a sus clientes, el espacio de Playing Solo conecta de manera directa la cocina y el comensal. Su diseño minimalista, el uso de latón y madera y su gran mesa de mármol con capacidad para ocho comensales, crean un ambiente íntimo y acogedor. Además, el restaurante alberga obras de artistas jóvenes y máscaras del teatro Kabuki, reflejando el respeto del chef por la tradición y el arte.
De esta manera, el nuevo menú de otoño de Playing Solo, que defiende una propuesta artesanal, cercana, creativa, personal y en constante evolución, ofrece cada temporada una nueva oportunidad para disfrutar de una experiencia única convirtiéndose en un destino imprescindible para los amantes de la gastronomía en la capital.
Sobre Playing Solo
Playing Solo es el espacio gastronómico artesanal, creativo y personal del chef Luis Caballero, donde la relación entre el comensal y la cocina es el eje principal. Su propuesta culinaria que cambia cada tres meses une tradición y vanguardia con claras influencias de la cocina kaiseki y un profundo respeto por el producto de temporada. Además, su carta líquida con más de 150 referencias de vinos y sakes enfocándose en pequeños vinicultores presenta una selección muy cuidada que pone el broche de oro a la experiencia.
Con inspiración en las barras de sushi de Japón su diseño minimalista, el uso de latón y madera y su gran mesa de mármol con capacidad para ocho comensales crean un ambiente íntimo y acogedor para disfrutar de una experiencia gastronómica cercana donde conocer de primera mano la filosofía de la cocina kaiseki.
PLAYING SOLO
DIRECCIÓN
Calle de Manuela Malasaña, 33, Local 2. 28004. Madrid
HORARIO
Martes y miércoles de 20:30h a 00:00h
Jueves y sábado de 14:00h a 16:30h y de 20:30h a 00:00h
Viernes de 14:30h a 17:00h y de 20:30h a 00:00h
Domingos y lunes cerrado
MENÚ DEGUSTACIÓN – MENÚ DE OTOÑO
155€
MENÚ VEGETARIANO
115€
MENÚ CORTO
*solo disponible en los servicios de mediodía de martes a viernes.
78€
