Marmitako, tiradito y ventresca de atún son las tres elaboraciones fuera de carta con las que el chef Antonio del Álamo arranca el mes de junio para poner de manifiesto la versatilidad y atributos incomparables del producto estrella de la temporada.
El atún rojo, apodado el «ibérico del mar» por su textura firme, profundo sabor y sobre todo por su capacidad de aprovechamiento, se erige como el gran protagonista de la temporada. Tanto es así, que el chef Antonio del Álamo no ha querido faltar a su cita anual para celebrar su versatilidad insuperable, presentando tres elaboraciones fuera de carta. Cada una de ellas se encarga de poner de manifiesto la riqueza de nuestros mares y las infinitas posibilidades de la cocina de tradición que invita a disfrutarse en Casa Felisa, la estrella de la cocina neocastiza ubicada en el Barrio de las Salesas que abraza, una vez más, la excelencia del producto de temporada.

Complementando su propuesta culinaria y manteniendo la esencia del restaurante, siempre fiel a la estacionalidad del producto y al respeto por la materia prima de máxima calidad, el chef Antonio del Álamo presenta la siguiente selección hasta finales de julio: marmitako de atún, “todo un clásico elaborado con patata roja, que es más carnosa y cremosa, y con verduras finamente picadas con un toque picante que le aporta un toque muy divertido”, comenta Antonio; tiradito de atún con vinagreta de piñones, un plato fresco y delicado que el chef dedica especialmente “a los amantes de los sabores puros”; y, por último, ventresca, una creación que resalta la parte más grasa del atún, cocinándola a la brasa para conseguir un toque ahumado y acompañándola con un puré de batata y cebolleta en salsa de curry suave.
Para completar la experiencia, Casa Felisa otorga gran protagonismo al tradicional aperitivo madrileño, un momento único en el que se podrá degustar una suculenta variedad de vermuts, con referencias tanto internacionales como locales para disfrutar junto con los entrantes clásicos y con las incorporaciones de la nueva carta de primavera, como las gambas Orly con mayonesa de lima o el caviar ruso con blinis.

A la ubicación ideal de Casa Felisa, en pleno barrio de Las Salesas, le acompaña un interiorismo a la altura de su cocina, obra del estudio Antonio Obrador. La paleta de colores, que gira en torno al rojo, negro y amarillo pastel, se aprecia en las cortinas de terciopelo, el decapado entre las vigas del techo, las paredes enteladas o el interior de las alacenas forrado con cuadros gustavianos. Estas alacenas contienen objetos que representan el día a día de Felisa, personaje ficticio que da vida a la filosofía del restaurante, al igual que las cajas de luz, uno de los puntos clave del espacio, en las que se muestran diferentes ilustraciones en relación con la rutina de Felisa, así como los rincones más icónicos de Madrid.

